Los seres humanos somos omnívoros por naturaleza. Por esta razón, la presencia de carne, pescado y alimentos de origen animal es sumamente recomendable en una dieta equilibrada.
El consumidor tiene a su alcance mucha información sobre los beneficios de la carne para la salud y puede encontrar todo tipo de dietas que la contemplan, algunas de ellas dirigidas también a la práctica deportiva, con sugerencias incluso de los mejores cortes y carnes en función de cada deportista.
Eso sí, a la hora de escoger la carne o carnes más aptas para nuestra dieta, siempre será recomendable recurrir a un especialista que nos pueda orientar.
En qué consiste una dieta equilibrada
Una dieta equilibrada es aquella que garantiza que nuestro cuerpo adquiere, a través de la alimentación, todos los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento. Asimismo, contribuye a evitar problemas como el sobrepeso o la anemia, entre otros muchos.
Las propuestas saludables son casi infinitas y muchas de ellas consideran la carne como un alimento fundamental, pues aporta proteínas, vitaminas y minerales de todo tipo, así como otros nutrientes básicos para nuestra salud.
Por todo ello, podemos afirmar que no existe razón alguna para renunciar a la carne, que forma parte desde hace milenios de la dieta del Homo sapiens y está presente en nuestra exquisita gastronomía.
La carne en la dieta
Las propiedades beneficiosas de la carne son tan amplias que resulta imposible resumirlas en unas pocas líneas. Cada consumidor, dependiendo de su edad, necesidades fisiológicas y gustos, puede elegir aquella (o aquellas) que más le convengan.
Muchas dietas contemplan su consumo, como la dieta mediterránea, sin ir más lejos, con un sinfín de platos de carne (guisada, estofada, al horno, a la plancha, en embutido…) y considerada una de las más equilibradas y saludables del mundo. Pero también la encontramos en la gastronomía de muchos lugares del planeta y en dietas populares como la flexitariana, la paleo (o paleolítica) o la DASH.
En cuanto a dietas para grupos específicos de población, también es muy conveniente comer carne durante el embarazo y la lactancia. En este sentido, una opción muy recomendable es la carne de vacuno, que ayuda a prevenir la anemia gestacional.
Asimismo, el consumo de carne, por su gran aporte de proteínas, resulta muy importante en la alimentación de los niños.
Carne y deporte
En el caso de los deportistas, la carne es un excelente aliado que aporta diferentes beneficios a nuestro organismo.
Así, la carne roja nos ayuda a mejorar el rendimiento deportivo, la de cerdo de capa blanca es muy adecuada debido a sus proteínas de alto valor biológico, ideales para el desarrollo de masa muscular, y la de conejo contribuye a disminuir la fatiga y el cansancio, por ejemplo. Son muchos los especialistas que defienden su gran valor nutritivo.
Antonio Escribano, catedrático en Nutrición Deportiva, señala que la carne es vital para el deporte en este artículo, ya que “su alto valor proteico, de calidad superior a las proteínas de origen vegetal, la convierte en un alimento fundamental para realizar actividad física, además de contribuir al desarrollo muscular”.
Por otra parte, otro experto como el doctor Carlos de Teresa, profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, en el marco de las VII Jornadas Nacionales de Medicina del Deporte, señalaba que “la carne es muy rica en vitaminas del grupo B, ya que aporta entre un 75-80% de agua, un 20% de proteínas y otro tanto de lípidos según la raza, especie y región anatómica”.
Algunas propuestas de cortes de carne diferentes
No solo la carne es diferente según el animal, sino también en función del corte, por lo que combinarlos también nos aportará más variedad de nutrientes. Aquí te recomendamos dos piezas de carne que combinan dos cortes distintos y que tal vez no conozcas.
Por ejemplo, en España es difícil encontrar el corte t-bone, llamado así porque al cortarlo se deja un hueso en forma de t. Su característica principal es que tiene una parte de solomillo y otra de lomo, lo que nos permite disfrutar en una misma pieza dos tipos diferentes de carne.
Otro corte tampoco demasiado frecuente en nuestras carnicerías es el tomahawk, si bien cada vez es más habitual en muchos restaurantes. Se llama así porque es una chuleta de carne unida al hueso de la costilla, lo que le da un aspecto parecido al hacha de guerra (tomahawk) utilizada por los nativos americanos.
Conclusión
Si queremos llevar una vida saludable (que combine tanto una dieta sana como la práctica deportiva), la carne puede ser una gran aliada, ya que es un alimento muy completo que nos aporta valiosos nutrientes.
En la vida de toda persona, la alimentación ocupa un lugar central, por lo que debemos informarnos bien y evitar cualquier postura intransigente o las dietas milagro que prometen resultados sorprendentes en poco tiempo.
Y, si tenemos dudas en cuanto a qué carne deberíamos consumir y con qué frecuencia, lo mejor es que consultemos a un nutricionista, que nos podrá aconsejar según nuestras características físicas, edad y objetivos deportivos.
Eso sí, no olvidemos tampoco nuestros propios gustos, pues la carne, tengámoslo muy presente, es también un placer para el paladar.